Desde Diciembre de 2013 se ha ido viendo una progresión en la que claramente Facebook pierde alcance en sus publicaciones, de y al modo que las fanpages de muchas empresas en la red social han experimentado una reducción en su notoriedad. Esto ha producido un replanteamiento de las estrategias de todas las empresas que utilizan esta red social para generar engagement y llegar cada vez a más usuarios, siendo únicamente un 43%  de estas las que consideran que su estrategia en la red social está realmente funcionando como desean.

Ante estos hechos, Facebook ha tratado de justificarse y explicar los motivos por los cuales se está produciendo una disminución en el alcance orgánico de las publicaciones. Su principal argumento ha sido un intento por no saturar a los usuarios y fans de las empresas con una enorme avalancha de información. El algoritmo de esta red social está diseñado de tal modo que solo muestre la información que realmente es interesante para el usuario (publicaciones adaptadas a sus preferencias y a sus necesidades), lo cual supondría un modo más efectivo de generar engagement.

Pero este descenso en el posicionamiento orgánico de las publicaciones que las empresas realizan en la red, ha supuesto un cambio por completo en las estrategias de social media seguidas por muchas marcas y empresas (el pasado mes de febrero el alcance descendió a un 6%, y en el caso de muchas fanpages fue hasta un 2%).

Según afirma un informe realizado por la empresa Ogilvy, este fenómeno podría ser tan solo el comienzo de lo que han denominado como Facebook Zero, que supone una pérdida del poder de esta red social en favor de otras más atractivas para los usuarios activos (ej: Twitter o Pinterest), ya que ha pasado por alto las necesidades tanto de los usuarios como de las marcas.

Frente todas las acusaciones, Facebook ha negado en todo momento que la reducción en el alcance de sus publicaciones sea por motivos económicos, sino que se trata de una medida para conseguir que el usuario disponga de contenidos de calidad y por tanto disfrute de una mejor experiencia en la red social.

Con todo esto las empresas se encuentran ante el enorme dilema de si pagar o no pagar para conseguir llegar a sus fans de Facebook, y en muchos casos en ese “quiero y no puedo”. Parece ser que el esfuerzo realizado durante años para conseguir una gran masa de seguidores no vale para nada a no ser que las empresas empleen la plataforma publicitaria de pago que ofrece la red social. ¿Nos podríamos encontrar ante una gran crisis de este enorme medio social?