Nuestro site puede recibir en un futuro visitas internacionales, de usuarios que no entiendan español, y por ello la creación de una versión en inglés para nuestra web puede resultar interesante si queremos expandirnos y fidelizar clientes. Es como nuestra carta de presentación a los mercados internacionales, y por ello para crearla debemos cuidar mucho el idioma.

Inglés británico

Veamos algunos aspectos que deberíamos tener en cuenta a la hora de comenzar con la versión en inglés para nuestra web:

  1. Lo primero que debemos decidir es el tipo de inglés que vamos a utilizar: al igual que no es lo mismo el castellano que se habla en España que en Latinoamérica, el inglés británico y el americano tampoco son iguales. Para tomar esta decisión tendremos que ver de dónde proceden la mayoría de nuestros clientes, si nos dirigimos hacia Europa es mejor que utilicemos el británico. Pero nunca debemos mezclar ambos.
  2. Traductores nativos: es importante que contratemos a traductores que sean nativos para que nuestros clientes no noten una falta de profesionalidad en nuestra web.
  3. No debemos traducir literalmente: es mejor comenzar creando el contenido directamente en lengua inglesa ya que las traducciones literales quedan bastante forzadas.
  4. Reduzcamos gastos: en el caso de que nuestra empresa no tenga muchos fondos para invertir en traducir toda la web al inglés, podemos optar por traducir exclusivamente las partes que consideremos más importantes o fundamentales.
  5. Las modificaciones nunca están de más: los contenidos deben ser revisados varias veces para comprobar que lo que vamos a publicar está perfecto, siempre existen posibles correcciones y mejoras que hacer.
  6. La redacción debe ser perfecta: esto nos otorgará múltiples beneficios ya que la imagen de nuestra empresa será mejor para los usuarios y por tanto recibiremos más visitas y recomendaciones (lo que se traduce en conversiones y ventas), además afecta a nuestro posicionamiento web ya que aunque no es el factor fundamental a tener en cuenta para el posicionamiento SEO, la ortografía también influye en parte.